
Entrenaremos el carácter en condiciones reales: aprender a sostener el esfuerzo, cuidar el juicio y responder con lucidez a lo que el Camino y la convivencia vayan presentando, integrando cuerpo, atención y filosofía en una misma práctica.
No es superación personal. Es cultivo de un carácter resiliente.
No es una propuesta blanda. Es cuidada, acompañada y profundamente humana.

Esta formación previa es obligatoria y forma parte esencial del entrenamiento.